Encuentra una fuente que transmita lo que quieres
Elige una sensación y tus fuentes se ordenan según ella, usando lo que cada archivo registra sobre su propio peso, anchura y formas de letra. Cada resultado muestra qué rasgos encajan y cuáles no.
Cómo funciona
Elegir una tipografía es sobre todo una cuestión de sensación, y la respuesta suele ser la lista de otra persona. Veinte fuentes elegantes para bodas, diez fuentes profesionales para un currículum. Esas listas son opiniones sobre fuentes que quizá no tengas, y no dicen nada de las cuatrocientas que ya están en tu ordenador.
Esto funciona al revés. Eliges una sensación y tus propias fuentes se ordenan según ella. No se recomienda nada que no puedas usar esta misma tarde.
La ordenación sale de los archivos. Cada fuente registra lo pesada que es, lo ancha, si tiene remates y de qué tipo, y cuánto suben sus minúsculas frente a sus mayúsculas. Esos números son la razón de que una página compuesta con una tipografía se lea formal y la misma página con otra se lea alegre, y están en una tabla llamada OS/2 que casi nada se molesta en leer. Esta herramienta la lee, en tu dispositivo, y ordena tu biblioteca con ella.
Lo que no hará es fingir que el último paso es una medición. Leer que una fuente es una serif de alto contraste con altura de x pequeña es aritmética. Decidir que esa combinación es lo que la gente llama elegante es un juicio, y está escrito en vez de escondido: cada resultado enumera los rasgos que encajan y los que no, para que puedas discrepar del razonamiento y no solo de la respuesta.
Cómo usarla
- 1 Elige cómo debe sentirse el texto.
- 2 Pulsa Usar mis fuentes instaladas y concede el permiso que pida tu navegador.
- 3 Añade los archivos de fuente que estés valorando y aún no tengas instalados.
- 4 Lee los resultados, cada uno con tu texto de muestra compuesto y los rasgos que encajan debajo.
Conviene saber
- Comprueba los pesos que vas a usar de verdad. Una familia son varios archivos, y la Regular puede encajar en una sensación en la que la Bold no.
- Un resultado es un punto de partida, no un veredicto. Compón tu titular real con los primeros y míralos antes de decidir, porque ninguna medición capta lo que hace una letra al tamaño en que la usas.
- Las fuentes que no registran nada sobre sí mismas se listan aparte en vez de quedar las últimas. Las fuentes antiguas y gratuitas son las culpables habituales, y algunas son excelentes.
- El contraste es el rasgo menos fiable de aquí, porque el campo que lo registra suele estar vacío o mal rellenado. Donde falta, la fuente se juzga por todo lo demás.
- Si los resultados te chirrían, mira qué rasgos encajaron. El desacuerdo suele estar en uno solo, y ver cuál es más útil que un número.
Compatibilidad con navegadores
- Chrome 94 y posteriores · a pleno rendimiento desde 103
- Firefox 93 y posteriores · ruta más lenta
- Safari 16.4 y posteriores · ruta más lenta
- Edge 94 y posteriores · a pleno rendimiento desde 103
Mejor en Chrome o Edge.
Estas son las versiones más antiguas que tienen todo lo que usa la herramienta. Se calculan a partir de la propia herramienta, así que cambian cuando ella cambia.
Números de versión comprobados el 2026-09-04.
Preguntas frecuentes
¿Cómo puede un programa saber qué transmite una fuente?
No puede, y no lo afirma. Lo que sabe es lo que cada fuente registra sobre sí misma: peso, anchura, el tipo de remates que tiene, cuánto suben sus minúsculas frente a sus mayúsculas. Esas características son las que producen la impresión, así que se puede ordenar por ellas. Convertir un conjunto de características en la palabra "elegante" es un juicio, y esta herramienta te muestra los rasgos detrás de cada resultado para que puedas comprobarlo en vez de aceptarlo.
¿De dónde salen las características?
De una tabla presente en todo archivo de fuente llamada OS/2, más otras tres más pequeñas. Entre ellas registran la clase de peso, la clase de anchura, la clase de familia de IBM que separa serif de sans de caligráfica, y la altura de x y la altura de mayúsculas. Todo se lee en tu dispositivo, unos cientos de bytes por fuente.
¿Se suben mis fuentes?
No. La lectura ocurre en esta pestaña, en tu propia máquina, y la fuente no se mueve. Abre las herramientas de desarrollo, mira la pestaña de red y lanza un análisis: ninguna petición lleva tus fuentes ni sus nombres. Importa sobre todo con fuentes licenciadas, que normalmente no puedes enviar a nadie.
¿Por qué algunas fuentes dicen que no hay información suficiente?
Porque el archivo no la registra. La tabla de apariencia es opcional en partes y las fuentes antiguas son anteriores a algunas de ellas, así que hay fuentes que simplemente nunca anotaron su anchura o su altura de x. Esas se listan aparte en vez de quedar últimas, porque un rasgo sin registrar no es una mala puntuación, y algunas de esas fuentes son muy buenas.
¿Me sugerirá fuentes que no tengo?
No, a propósito. Todas las herramientas de aquí trabajan con lo que ya está en tu dispositivo, y una recomendación sobre la que no puedes actuar sin ir a otro sitio y pagar es otro tipo de producto. Si estás valorando una familia, añade su archivo de prueba y se ordenará junto a lo demás.
¿Entiende las fuentes variables?
Todavía no, y merece la pena saber por qué. Una fuente variable cubre un rango de pesos en vez de uno solo, así que compararla con "peso entre 300 y 500" o encaja siempre o requiere una comparación que la herramienta aún no hace. Por ahora una fuente variable se juzga por su instancia por defecto, que suele ser la Regular.
¿Por qué falta tan a menudo el contraste?
El contraste de trazo, la diferencia entre las partes gruesas y finas de una letra, vive en un campo llamado PANOSE que muchísimas fuentes dejan en blanco o rellenan sin cuidado. Medirlo bien exige leer los contornos de los glifos, que es un trabajo mucho mayor. En vez de adivinar, la herramienta omite el rasgo en las fuentes que no lo registraron y las juzga por el resto.
¿En qué se diferencia esto del comprobador de caracteres?
Aquel responde si una fuente puede mostrar tu texto, leyendo el mapa de caracteres. Este responde si le va bien al texto, leyendo las métricas de apariencia. Comparten el mismo lector y responden preguntas distintas, y los dos funcionan enteramente en tu dispositivo.
Herramientas relacionadas
Tus archivos se procesan en tu dispositivo y no se suben; puedes comprobarlo en las herramientas de desarrollo de tu navegador, en la pestaña Red.